Plegaria a María, Rosa Mística

 

 

Virgen Inmaculada, Rosa Mística, en honor de tu Divino Hijo nos postramos delante de Ti, implorando la Misericordia de Dios. No por nuestros méritos, sino por la bondad de Tu Corazón Maternal concédenos ayuda y gracia con la seguridad de escucharnos.

Dios Te salve María.....

 

 

Rosa Mística, Madre de Jesús, Reina del Santo Rosario y Madre de la Iglesia, del Cuerpo Místico de Cristo, te pedimos, concedas al mundo, rasgado por la discordia, la unidad y la paz y todas aquellas gracias que puedan cambiar los corazones de todos tus hijos.

Dios Te salve María...

 

 

Rosa Mística, Reina de los Apóstoles, haz que alrededor de los Altares Eucarísticos surjan muchas vocaciones sacerdotales y religiosas para difundir con la santidad de su vida y con celo apostólico el Reino de tu Hijo Jesús por todo el mundo. Derrama sobre nosotros Tus gracias celestiales.

Dios Te salve María..

 

 

"María Rosa Mística, Madre Nuestra y de la Iglesia,

Ruega por Nosotros"

 

 

 

Invocaciones a María, Rosa Mística

 

 

 Rosa Mística, bendita Tú eres! Madre de la Divina Gracia. Tú nos has dado a Tu Divino Hijo Jesucristo como autor de la Gracia a todos los hombres. Tu Divino Hijo Jesús, muriendo en la Cruz, consiguió todas las gracias con tu colaboración, al pasar la espada del dolor tú Corazón.

 

 

• Rosa Mística, bendita Tú eres! Porque el Padre Celestial te eligió como tesorera, administradora y dispensadora de todas las gracias, vuelve tus ojos misericordiosos a millones y millones de hombres, llamando a Ti te rogamos e imploramos que todos alcancen la gracia de Dios mediante los sacramentos, en particular del Bautismo y de la penitencia.

 

 

• Rosa Mística, a Ti abro mi corazón para que tu luz entre en mi alma y tu Amor Materno, con tu inmensa y misericordiosa fuerza, haga arder mi corazón frío e indiferente, llenándolo con tu alegría, humildad y paz. Siendo Tú Madre, te preocupas de tus hijos más necesitados, te imploro en mis necesidades del cuerpo y del espíritu, particularmente te pido la gracia...........Rosa Mística, Tú eres la Madre de Mi Señor Jesús y la Madre de la Divina Gracia, Madre de la Misericordia, recíbeme en tu Corazón y escúchame, Amén.

 

Oración por los Sacerdotes

 

Oh Jesús que has instituido el sacerdocio para continuar en la tierra la Obra Divina de salvar las almas: protege a tus sacerdotes en el refugio de tu Sagrado Corazón, guarda sin mancha sus manos consagradas que diariamente tocan tu Sagrado Cuerpo y conserva puros sus labios teñidos con tu Preciosa Sangre.

Haz que preserven puros sus corazones y no permitas que el espíritu del mundo los contamine.

Bendice sus trabajos y fatigas y que como fruto de su apostolado obtengan la salvación de muchas almas que sean su consuelo aquí en la tierra y su corona eterna en el cielo.

¡María, Rosa Mística, Madre de los Sacerdotes!, alcánzanos santos sacerdotes, santos religiosos y santas familias. Rosa Mística, Reina de los Apóstoles, guía a quienes son llamados al sacerdocio y condúcelos hasta su meta.

Rosa Mística, Madre de los aspirantes al sacerdocio alcánzales la gracia de la perseverancia.

María, Madre Dolorosa, ofrece al Eterno Padre la preciosa Sangre de tu Divino Hijo por los sacerdotes que sufren en el purgatorio y envía a los Santos Ángeles para que los conduzcan al Cielo, Amén.

 

Oración

 

Bajo la Mirada de María

 

Oh Dios Misericordioso y Justo,

Quien por el sufrimiento y la Humildad has hecho crecer espiritualmente un alma tan bella.

Haz que, por intermedio de tu Hija Pierina,

Podamos recibir las gracias necesarias por el bien de la Iglesia,

Para la salvación Nuestra y de todos los Sacerdotes, los Religiosos y Religiosas.

Señor haz que imitando sus virtudes llaguemos un día nosotros también a gozar las delicias Celestiales.

 

AMEN

 

REPERTIMOS TRES VECES:

PADRE ALTISIMO, Escúchanos,

HIJO REDENTOR, Sálvanos,

ESPIRITU SANTO, Santifícanos.

 

“Un Padre Nuestro, Un Ave María y Un Gloria”

 

“María Santísima Rosa Mística, Madre Nuestra y de la Iglesia, Ruega por Nosotros”

 

 

Oración por la familia

 

Oh María, Rosa Mística te pedimos que derrames tus Gracias Maternales sobre esta familia.

Tú que eres la Madre de Cristo y que conoces perfectamente los rasgos de Su Corazón, te pedimos que nos moldees, nos formes y nos enseñes a ser como El, para así ser imágenes vivientes de Jesús en nuestra familia, en la Iglesia y en el mundo.

 

Tú que eres nuestra Madre espiritual, ayúdanos a crecer en la vida de la gracia, a vivir plenamente injertados en la vida divina que recibimos en el Bautismo.

 

Llévanos de la mano por caminos de santidad y no permitas que caigamos en pecado mortal o que desperdiciemos las gracias ganadas por Cristo en la Cruz. Tú que eres Maestra de las almas, enséñanos a ser dóciles como Tú para acoger con obediencia y agradecimiento toda la Verdad que nos enseña tu Hijo a través de la Iglesia y su Magisterio.

 

Tú que eres Mediadora de las Gracias, sé el canal seguro por el cual nosotros recibamos las gracias de conversión, de luz, de discernimiento, de fidelidad, de sabiduría, de santidad y de unión, que provienen del Corazón de Cristo. Tú que eres Intercesora ante tu Hijo, mantén tu mirada misericordiosa siempre puesta en cada uno de los miembros de esta familia, y aunque no percibamos nuestras propias necesidades, acércate siempre a tu Hijo, implorando como en Caná por el milagro del vino que nos hace falta.

Tu que eres la Rosa Escogida del jardín del Señor, guarda a esta familia en la fidelidad ante la Cruz, que en los momentos de sufrimiento, no busquemos cada uno nuestro propio bienestar, sino el acompañar al que sufre, que en los momentos de aridez y desolación nos mantengamos unidos y fieles al compromiso adquirido ante Dios y que los sacrificios y luchas sepamos vivirlos en unión.

AMEN

 

 

Plegaria por un enfermo

 

Oh, Jesús Mío, el enfermo que se encuentra ante Ti ha venido a exponerte su voluntad, pidiéndote lo que juzga ser para él la cosa más importante. Jesús, infunde Tú en su corazón este convencimiento: ¡Lo importante es que gocemos de salud en alma¡. ¡Que se cumpla en todo, Señor, sobre él Tu Santa Voluntad!. Si quieres su curación, que se cure, pero si Tu Voluntad es otra, que siga llevando su cruz. También te pido por cuantos intercedemos por él; purifica nuestros corazones para que seamos dignos de transmitir por nuestro medio Tu Divina Misericordia. Señor, protégelo y alivia sus dolores. Que se cumpla en él Tu Santa Voluntad. Que sea revelado por su medio, Tu Santo Nombre y ayúdale a llevar con valentía su cruz, Amén.

 

Gloria al Padre...etc. (3 veces)

 

Oración pidiendo salud

 

Oh Jesús, que clavado en la Cruz, nos dejaste como Madre Nuestra a tu Madre, Santa María Virgen, concédenos por su mediación amorosa, la purificación de nuestras almas y la curación milagrosa de nuestro cuerpo aquejado de esta enfermedad..... Rosa Mística y Madre de la Iglesia hoy particularmente me pongo bajo tu protección maternal para recibir tu alegría, tu fortaleza, tu consuelo y la curación de esta enfermedad que actualmente me aqueja y cuyos dolores acepto y te ofrezco para la salvación de mi alma y la de todos. Te lo suplico humildemente confiado a tu intercesión y en tu bondad. Por Jesucristo Nuestro Señor, Amén.

 

Oración del Peregrino

 

(para rezarla cada vez que se visita a la

Virgen en los hogares)

 

María, Rosa Mística y Madre de la Iglesia, te agradezco la alegría de encontrarme en mi hogar para mirarte y cantarte con todo mi amor. Vengo feliz a entregarte mi corazón y a dejar en el Tuyo todas mis necesidades.

Te prometo vivir el mensaje de las rosas que adornan tu pecho y que son la Oración, el Sacrificio y la Penitencia. Así como cada uno de mis pasos me aproxima a tu encuentro, así cada uno de mis días me acerquen a tu Trono Celestial para alabarte y gozar de tu cariño eternamente. Soy tu peregrino, acompáñame durante todo el viaje de mi vida. Ampárame al terminar mi peregrinación terrenal, entonces recógeme en tus brazos maternales para que descanse en ellos por toda la eternidad, Amén.

 

 San Rafael Arcángel, acompañante de la Madre Peregrina, defiéndenos y cúranos, Amén.